Los sellos (o estampillas, como suelen denominarse en la América latina) han sido siempre, desde que el Ministerio del Tesoro de Gran Bretaña emitió la primera viñeta postal adhesiva (el famoso penny black con la silueta de la reina Victoria) el 6 de mayo de 1840, además de elementos de franqueo –es decir, tasas para el pago previo de los envíos postales­– pequeños soportes de propaganda que, poco a poco, se irían coleccionando. El coleccionismo de sellos postales se denomina filatelia (palabra formada por los términos griegos philosλος ‘amante’] y ateles [τλος ‘pago previo’] desde que el francés Georges Herpin empleó por primera vez este concepto en un artículo publicado el 15 de noviembre de 1864 en la revista parisina Le collectionneur de Timbres Poste.

Aunque al principio en los sellos postales se utilizaron sobre todo efigies de emperadores, reyes y gobernantes, o bien símbolos nacionales, las imágenes representadas en esas viñetas fueron evolucionando y pronto dieron paso a conmemoraciones de acontecimientos históricos, y también a temas culturales de todo tipo: retratos de artistas, escritores, músicos…, reproducciones de obras de arte, monumentos y edificios significativos, etc.

Este blog pretende recoger sellos relacionados con el ámbito cultural en un sentido amplio pero al mismo tiempo exclusivo, en el sentido de que se centrará básicamente en la cultura humanística (recogerá, pues, sólo excepcionalmente la cultura científica y el deporte, por ejemplo), ofreciendo al mismo tiempo datos concisos sobre lo que se representa en las viñetas postales y enlaces útiles para quienes deseen ampliar esa información.

Cualquier aclaración, corrección o comentario útil para enriquecer y perfeccionar este espacio virtual se agradecerá y será bienvenido.

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28 de enero de 2017

94. - Karl ISAKSON

(Estocolmo, 16 de enero de 1878 – Copenhague, Dinamarca, 19 de febrero de 1922)


Sello emitido por el Servicio postal de Suecia el 5 de septiembre de 1978 
para conmemorar el centenario del nacimiento de Karl Isakson. Reproduce 
su obra Modelo de pie vista desde atrás, pintada entre 1918 y 1920. 
(Valor facial: 1,15 coronas suecas)

El pintor sueco Karl Oscar Isakson tuvo una infancia difícil (era hijo de un herrero y cerrajero
que murió cuando él tenía solamente ocho meses, dejando a su esposa embarazada): vivió muy modestamente con su hermana Esther y su madre, que trabajaba de lavandera y planchadora.
Desde niño demostró talento para el dibujo y sobresalió en la escuela, pero a los trece años tuvo 
que abandonar los estudios para poder ayudar económicamente a su familia y entró a trabajar como ayudante de un pintor. Y a los quince años decidió inscribirse en las clases nocturnas de una escuela de dibujo, al tiempo que se convertía en un lector insaciable.

Más tarde trabajó como asistente del afamado pintor Carl Larsson, a quien demostró su talento en 
la ejecución de las pinturas murales de la escalera del Museo Nacional de Bellas Artes de Estocolmo. 
En 1897 Larsson lo animó a continuar sus estudios artísticos en la Academia de Arte de la capital sueca, le asignó un salario para que pudiera sostener a su familia y lo ayudó a conseguir una beca con la que, en 1902, pudo viajar a Italia: allí entró en contacto con el pintor danés Kristian Zahrtmann y su colonia de artistas que seguían las nuevas tendencias europeas, inspirados sobre todo por la obra 
de Paul Cézanne. Aquel encuentro sería fundamental en el desarrollo de su obra y en su concepción de la pintura.

Cuando Zahrtmann regresó a Copenhague, Isakson lo acompañó y asistió a sus clases de arte, vinculándose así a otros pintores jóvenes daneses que apostaron por el realismo y el naturalismo. Entre 1905 y 1907 residió en París, y pese a otras influencias (Delacroix, Manet y, sobre todo, Gustave Moreau), permaneció fiel al estilo de Cézanne y empezó a pintar paisajes, bodegones e interiores en los que jugaba, sobre todo, con los colores. Su su capacidad de síntesis acabaría convirtiéndolo en un modernista.

En 1911 descubrió la isla de Christiansø, de la que pintó numerosos paisajes, y más tarde haría lo mismo en la isla de Bornholm: allí realizó una de sus obras más conocidas: Vista de Gudhjem (1921). Mientras tanto, en secreto, sumido en una crisis provocada por la primera guerra mundial, durante los dos últimos años de su vida realizó una serie de pinturas religiosas centradas en la muerte y la resurrección, obras que no se descubrieron hasta después de su muerte.

Isakson fue muy reacio a exponer su obra, y vivió en Copenhague como un ermitaño. En realidad, sus pinturas empezaron a atraer la atención de la crítica y el público después de una exposición póstuma presentada en 1922 en el Liljevalchs konsthall de Estocolmo. Las colecciones más importantes de su obra se conservan en el Statens Museum for Kunst de Copenhague y el Bornholms Kunstmuseum.

Se considera a Karl Isakson uno de los introductores del modernismo en Dinamarca.


Enlaces de interés

- Karl Isakson (en Alchetron. Biografía, con un vídeo. En inglés).
- Karl Isakson (en el blog Ines, 5.5.2012. Datos biográficos y reproducciones de obras suyas. En español).
- Karl Isakson (en YouTube. Vídeo con reproducciones de obras suyas).
- Karl Isakson - Artworks (en The Athenaeum. Sobre 10 obras suyas. En inglés).
- Karl Oscar Isakson - Artworks (en Mutual Art. Reproducciones de obras suyas. En inglés).
- A. Gunnarsson: “Karl Isakson” (Moderna Museet, Estocolmo, 2004. En inglés).

8 de diciembre de 2015

71. - CATEDRAL METROPOLITANA DE GUATEMALA


Sello emitido por el correo de Guatemala en 1902 con la representación 
de la Catedral Metropolitana (valor facial: 20 centavos de peso); y el mismo sello 
sobrecargado en 1908 (6 centavos de peso) y en 1922 (12 centavos y medio de peso).



Serie de tres sellos emitidos por el correo guatemalteco en 2015 para conmemorar 
el bicentenario de la actual de la Catedral Metropolitana de Guatemala. 
(Valores faciales: 0,50, 5,00 y 6,50 queztales)


El edificio actual de la Catedral Metropolitana de Guatemala (oficialmente, Catedral Primada Metropolitana de Santiago), de estilo neoclásico, data de 1815: el día 15 de marzo de aquel año fue llevada procesionalmente desde su trono de la Provisional Catedral en el Beaterio de Santa Rosa la imagen de Nuestra Señora del Socorro, que se colocó en el altar principal de su capilla, donde ha permanecido desde entonces.

Los planos del templo habían sido encargados al arquitecto Marcos Ibáñez, el delineante Antonio Bernasconi y el ingeniero Joaquín de Isasi, y fueron aprobados por la Real Cédula del 6 de noviembre de 1779, otorgada por el rey Carlos III de España.

La primera piedra del templo (situado en la actual plaza de la Constitución), bendecida por el obispo Cayetano Francos y Monroy, se había colocado solemnemente en 1782; sin embargo, los trabajos de construcción no comenzaron formalmente hasta el 13 de agosto del año siguiente y, de hecho, fueron añadiéndose nuevos elementos al edificio hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XIX.

El templo sufriría los efectos de un terremoto, con numerosas réplicas, que sacudió Guatemala entre noviembre de 1917 y enero de 1918 –que provocó el colapso de la cúpula elíptica original y destruyó las estatuas, de dos metros de altura, de la fachada–, así como de otro terremoto de gran intensidad en febrero de 1976, que también dañó gravemente parte del edificio, el cual estuvo sometido a obras de restauración durante cinco años. El grosor de las paredes y la fortaleza de las columnas evitaron, sin embargo, males mayores.

Anteriormente a la construcción de este templo, la catedral primada guatemalteca estuvo ubicada en Santiago de los Caballeros (la actual Antigua Guatemala), que era la capital del país, entonces colonia española. A raíz de los terremotos de Santa Marta, que en 1773 destruyeron la ciudad (la cual había sufrido antes los efectos de otros sismos catastróficos), se decidió trasladar la capitalidad a la Nueva Guatemala de la Asunción (ciudad de nueva planta, la actual Ciudad de Guatemala); los restos útiles de la vieja catedral destruida y las obras de arte que se salvaron, se almacenaron primeramente en
la Universidad Real y Pontificia de San Carlos Borromeo y en la sacristía de la iglesia del Sagrario, y luego en el Beaterio de Santa Rosa (que ejercía provisionalmente de catedral) hasta que se pudieron trasladar al nuevo templo.


Enlaces de interés 

- “Bicentenario de la Catedral Metropolitana de Santiago de Guatemala”, en Diario La Hora, Guatemala, 27.3.2015. En español).
- “Catedral de Guatemala” (en Foro Xerbar, 12.2005. Información y cronología. En español).
- “Catedral Metropolitana” (en AiCEi Virtual. En español).
- “Catedral Metropolitana” (en Wikiguate, 27.2.2015. En español).
- “Historia de la Catedral Metropolitana” (en catedralbicentenaria.org. Muy completa. En español).
- “Las criptas de la Catedral Metropolitana” (en mundochapin.com, 11.2013. En español).
- Gatonelblu: “Catedral Metropolitana de Guatemala” (en Guateantaño, 22.10.2010. Información detallada 
con ilustraciones y fotografías antiguas y modernas. En español).
- B. Martínez: “Magnificencia de la Catedral Metropolitana cumple 200 años” (en Prensa Libre, Guatemala, 13.3.2015. En español).
- Y. Méndez: “Catedral Metropolitana de Guatemala” (en Espacio Informativo, 20.3.2009. Con información detallada, una cronología y fotografías. En español).
- E. Quim: “200 años de historia y fe - Catedral Metropolitana de la Nueva Guatemala de la Asunción” (en Edinquim, 10.2014. Con ilustraciones. En español).
- C. U: “Catedral Metropolitana - Iglesia de Catedral” (en Historia de la Ciudad de Guatemala, 17.5.2011. 
En español).
- Xarli: “Catedral Primada Metropolitana de Santiago Apóstol” (en skyscrapercity.com, 11.2009. Con fotografías. En español).

Bibliografía

- A. Estrada Monroy: Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Sociedad de Geografía e Historia 
de Guatemala, 1972-1979. Varios tomos.
- A. Estrada Monroy: “Historia de la Catedral Metropolitana de Guatemala”, en Estudios Teológicos, Guatemala, vol. IV, 8, 1977.
- O. Olcese, R. Moreno & F. Ibarra: The Guatemala Earthquake Disaster of 1976: A review of its effects and the contribution of The United Nations Family.
Guatemala, July 1977. (Se puede leer en línea.)
- A. Recinos: La ciudad de Guatemala, crónica histórica desde su fundación hasta los terremotos de 1917-1918. Guatemala, 1922.
- A. M. Urruela V. de Quezada (Ed.): El tesoro de la Catedral Metropolitana. Arte e historia. Guatemala, Mayaprint, 2004.