Los sellos (o estampillas, como suelen denominarse en la América latina) han sido siempre, desde que el Ministerio del Tesoro de Gran Bretaña emitió la primera viñeta postal adhesiva (el famoso penny black con la silueta de la reina Victoria) el 6 de mayo de 1840, además de elementos de franqueo –es decir, tasas para el pago previo de los envíos postales­– pequeños soportes de propaganda que, poco a poco, se irían coleccionando. El coleccionismo de sellos postales se denomina filatelia (palabra formada por los términos griegos philosλος ‘amante’] y ateles [τλος ‘pago previo’] desde que el francés Georges Herpin empleó por primera vez este concepto en un artículo publicado el 15 de noviembre de 1864 en la revista parisina Le collectionneur de Timbres Poste.

Aunque al principio en los sellos postales se utilizaron sobre todo efigies de emperadores, reyes y gobernantes, o bien símbolos nacionales, las imágenes representadas en esas viñetas fueron evolucionando y pronto dieron paso a conmemoraciones de acontecimientos históricos, y también a temas culturales de todo tipo: retratos de artistas, escritores, músicos…, reproducciones de obras de arte, monumentos y edificios significativos, etc.

Este blog pretende recoger sellos relacionados con el ámbito cultural en un sentido amplio pero al mismo tiempo exclusivo, en el sentido de que se centrará básicamente en la cultura humanística (recogerá, pues, sólo excepcionalmente la cultura científica y el deporte, por ejemplo), ofreciendo al mismo tiempo datos concisos sobre lo que se representa en las viñetas postales y enlaces útiles para quienes deseen ampliar esa información.

Cualquier aclaración, corrección o comentario útil para enriquecer y perfeccionar este espacio virtual se agradecerá y será bienvenido.

5 de septiembre de 2014

31. - Sotiria BELLOU (Σωτηρία Μπέλλου)

(Drosiá, cerca de Calcis, en la isla de Eubea, 22 de agosto de 1921 – Atenas, 27 de agosto de 1997)


Sotiria Bellou en un sello emitido por el correo griego el 16 de septiembre 
de 2010, dentro de la serie “Música folklórica”. 
(Valor facial: 4,80 euros)


Considerada una de las mejores intérpretes del género rebético ligero (equivalente griego del blues, el tango o el fado), Sotiria Bellou empezó a cantar desde niña himnos bizantinos en la iglesia y demostró la gran calidad de su voz.

Hija de un eclesiástico ortodoxo, tuvo una juventud difícil, tanto por lo que respecta a las relaciones con sus padres como por los maltratos de que era objeto por el hombre (un conductor de autobuses) con el que se casó siendo muy joven por imposición familiar y contra su voluntad; tras recibir una paliza, en un ataque de ira arrojó ácido a la cara de su marido, por lo que fue condenada a tres años y tres meses de prisión, aunque sólo estuvo encarcelada seis meses.

Volvió con su familia, pero la crudeza con la que la trataban hizo que en 1940, en plena ocupación nazi de Grecia, se estableciera en Atenas. Pasó dificultades para sobrevivir con trabajos precarios, 
y se unió a la resistencia contra los alemanes (quienes la detuvieron y torturaron); en 1944 participó en la Dekemvriana (el levantamiento de Atenas) como miembro del Ejército Popular de Liberación Nacional (ELAS), en el que se había enrolado. Sería detenida y encarcelada una vez más durante la guerra civil griega (1941-1950) por su apoyo a los comunistas.

Tras su puesta en libertad, en 1947 empezó a cantar en un bar de Atenas, donde fue descubierta por Vasílis Tsitsánis, quien, sorprendido por sus cualidades, la llevó consigo a los locales más célebres de la capital griega: ambos popularizaron entonces la música rebética y su versión ligera.

En 1948, mientras actuaba, sufrió otra agresión por “comunista”, ante la impasibilidad tanto del público como de los músicos que la acompañaban. Pese a su fuerte personalidad y su firmeza de carácter, se sintió abandonada y desgraciada, y empezó a darse a la bebida. Sería poco después cuando empezarían a ser reconocidas por el público sus extraordinarias dotes, y poco a poco se encumbró hasta los grandes escenarios, de los que no se retiró hasta la década de 1980.

La dureza de su vida acabó pasándole factura: el alcoholismo la arrastró a una profunda depresión y, por si fuera poco, contrajo un cáncer de laringe. Vivió sus últimos años prácticamente en la soledad (sólo tuvo al lado a una fiel amiga) y la pobreza, pese al gran éxito que obtuvieron sus grabaciones 
y su reconocimiento como una de las grandes de la canción popular y ligera griega. Tras su muerte, su figura fue reivindicada por el partido comunista, que le rindió homenaje y, como suele ocurrir, póstumamente su voz y sus canciones fueron divulgadas como nunca, y continúan siendo muy populares.


Enlaces de interés

Chansons de Sotiria Bellou (rébétikos) (en Efimeris. Vídeos con interpretaciones suyas. En francés).
Σωτηρία Μπέλλου - Ένας μάγκας με φουστάνια (en Music Heaven. Biografía oficial, en griego).
Σωτηρία Μπέλλου / Sotiria Bellou (discografía. En griego e inglés).
Sotiria Bellou (biografía, con un track musical. En inglés).
Sotiria Bellou (en Deezer. Cinco tracks con canciones suyas y discografía muy completa. En inglés).
Vasilhs Tsitsanis & Sotiria Mpelou – apokliros (vídeo de la década de 1970).
Vídeos de Sotiria Bellou (en Youtube).
S. Gauntlett: “Obituary: Sotiria Bellou” (en The Independent, 6 de septiembre de 1997. En inglés).
C. Harris: “Sotiria Bellou - Artist Biography” (en Allmusic. En inglés).
D. Mueller: “Sotiria Bellou: Passion in life, passion in song” (obituario, 1997. En inglés).
S. Nashi: “Sotiria Bellou: The voice of the rebetiko tragoudi” (en My Greek Odyssey, 11 de marzo de 2008. 
En inglés).
B. Steiglitz: “Sotiria Bellou” (en inglés).