Los sellos (o estampillas, como suelen denominarse en la América latina) han sido siempre, desde que el Ministerio del Tesoro de Gran Bretaña emitió la primera viñeta postal adhesiva (el famoso penny black con la silueta de la reina Victoria) el 6 de mayo de 1840, además de elementos de franqueo –es decir, tasas para el pago previo de los envíos postales­– pequeños soportes de propaganda que, poco a poco, se irían coleccionando. El coleccionismo de sellos postales se denomina filatelia (palabra formada por los términos griegos philosλος ‘amante’] y ateles [τλος ‘pago previo’] desde que el francés Georges Herpin empleó por primera vez este concepto en un artículo publicado el 15 de noviembre de 1864 en la revista parisina Le collectionneur de Timbres Poste.

Aunque al principio en los sellos postales se utilizaron sobre todo efigies de emperadores, reyes y gobernantes, o bien símbolos nacionales, las imágenes representadas en esas viñetas fueron evolucionando y pronto dieron paso a conmemoraciones de acontecimientos históricos, y también a temas culturales de todo tipo: retratos de artistas, escritores, músicos…, reproducciones de obras de arte, monumentos y edificios significativos, etc.

Este blog pretende recoger sellos relacionados con el ámbito cultural en un sentido amplio pero al mismo tiempo exclusivo, en el sentido de que se centrará básicamente en la cultura humanística (recogerá, pues, sólo excepcionalmente la cultura científica y el deporte, por ejemplo), ofreciendo al mismo tiempo datos concisos sobre lo que se representa en las viñetas postales y enlaces útiles para quienes deseen ampliar esa información.

Cualquier aclaración, corrección o comentario útil para enriquecer y perfeccionar este espacio virtual se agradecerá y será bienvenido.

15 de noviembre de 2015

67. - CARNAVAL DE ORURO


Serie de cuatro sellos emitidos por el correo del Estado Plurinacional 
de Bolivia en 2013 para conmemorar el centenario del Carnaval de Oruro. 
(Valores faciales: 1, 1,50, 10,50 y 12 bolivianos)


El Carnaval de Oruro, en Bolivia, es uno de los más vistosos del mundo y atrae cada año a miles de visitantes. De hecho se trata de un festival folklórico –con numerosos matices religiosos, paganos y cristianos– en el que actúa cerca de medio centenar de conjuntos procedentes de todo el país, que interpretan dieciocho bailes distintos.

Sus orígenes se remontan al siglo I de nuestra era, cuando los antiguos aimaras empezaron a celebrar en aquella región andina los rituales uru (el topónimo Oruro, en efecto, se formó a partir de Uru Uru) en honor del dios Tiw, protector de los urus en minas, lagos y ríos, y para honrar a la Pachamama. Ejecutaban, entre otras, una diablada con motivo de la fiesta de Ito, una danza que todavía es vigente y quizá la más característica del Carnaval de Oruro.

Con la evangelización de aquellas regiones, después de haber sido colonizadas, la fiesta de Ito (que coincide actualmente con el 2 de febrero) fue adaptada al ritual cristiano y se puso bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria con el nombre de Virgen del Socavón.

En efecto, la fiesta da comienzo el sábado de Carnaval con una peregrinación al templo de la Virgen del Socavón, que recuerda las primitivas peregrinaciones de los urus a la sierra para venerar a las divinidades huacas (o wakas) locales con el fin de pedirles protección. Entre ellas sobresalía Huari 
(o Wari), un dios malvado que los conquistadores españoles identificaron con el Diablo Universal y es conocido hoy, popularmente, como “el tío de la mina” o “tio Supay”.

De hecho, sin embargo, fue durante las primeras décadas del Virreinato del Perú (en el siglo XVI) cuando se estableció el sincretismo religioso que daría lugar a la fiesta popular, que con el tiempo se convirtió en el Carnaval. Pero éste, después de no pocos avatares, no sería reconocido oficialmente hasta principios del siglo XX.

Los conjuntos que participan en el Carnaval lucen vistosas y coloridas vestimentas y máscaras tradicionales. Las danzas representadas proceden, como se ha dicho, de toda Bolivia, y entre ellas figuran las diabladas, las morenadas, las tobas, los tinkus, las waka wakas, las antawaras, los kantus, las kallawayas, las chacareras, los potolos, los wititis, las sicuriadas y las sayas afro-bolivianas, por citar sólo algunas.

En 1995 el Estado de Bolivia reconoció la Entrada (desfile) del Carnaval de Oruro como Patrimonio Cultural, Tradicional, Artístico y Folclórico; el 18 de mayo de 2001 la UNESCO proclamó el Carnaval de Oruro Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, y el 5 de septiembre de 2012 el Parlamento Andino le añadió la condición de Patrimonio Oral e Intangible de la Comunidad Andina.


Enlaces de interés

- “Así celebra Bolivia el tradicional Carnaval de Oruro” (en teleSUR, 2015. Con fotografías. En español).
- “Bolivie: Quelques caractéristiques du carnaval de Oruro” (en levantate.over-blog, 5.2.2010. En francés).
- “Carnaval de Oruro en vivo” (en Facebook. En español).
- “Carnaval de Oruro: una fiesta anual de la tradición boliviana” (en CCTV Español, 2.3.2014. Con un vídeo 
y fotografías. En español).
- “Carnival Around the World. Oruro; Bolivia” (en carnavalexhibit.org. En inglés).
- “Carnival in Oruro (Carnaval de Oruro)” (en Bolivian Life. Con fotografías. En inglés).
- “Historia del Carnaval de Oruro en el tiempo” (en anakarlem.8k.com. Con fotografías. En español).
- “Historia de las Danzas del Carnaval de Oruro” (en Los Folkloristas de Bolivia, 12.2.2012. En español).
- “Mitología andina de los Urus” (en micarnaval.net. Con ilustraciones. En español).
- “Origen de la Diablada” (en micarnaval.net. Con ilustraciones. En español).
- M. Jordan: “Mitos que encierra el Carnaval de Oruro” (en wildredojordan.blogspot, 2.2.2008. En español).
- T. Mikami: “El Carnaval de Oruro y la Virgen del Socavón” (en Ajayu!, 21.2.2012. En español).
- R. Slater: “Carnaval de Oruro: Dancing with the Devil in Bolivia’s Carnival” (en Sounds and Colours, 28.2.2011. Con fotografías. En inglés).

Bibliografía

- Th. Abercrombie: “La fiesta del carnaval postcolonial en Oruro: Clase, etnicidad y nacionalismo en la danza folklorica”, en Revista Andina, Centro Bartolomé de Las Casas, Cuzco. Año 10 (1992), Núm. 2.
- E. Aquino Aramayo: Danzas y tradiciones de la Fiesta del Socavón de Oruro. Oruro, Gobierno Municipal Autónomo de Oruro, 2011.
- A. Beltrán Heredia: El Carnaval de Oruro. Latinas Editores, Oruro, 2004.
- C. Condarco Santillán: El Carnaval de Oruro. Aproximaciones. Latinas Editores, Oruro, 3 tomos, 2002-2003.
- M. Harris: Carnival and Other Christian Festivals: Folk Theology and Folk Performance. University of Texas Press, Austin, 2003. 282 pp.
- M. Lara Barrientos: Carnaval de Oruro, visiones oficiales y alternativas. Latina Editores, Oruro, 2007.
- U. R. López García: Máscaras y danzas de los Ayllus de Oruro. CEPA, Oruro, 2007.
- E. Sigl & D. Mendoza Salazar: No se baila así no más... Danzas de Bolivia. La Paz, 2012. ISBN: 978-99954-2-313-1. 1600 pp. en dos tomos, con fotografías y dos DVDs con vídeos.
- J. E. Vargas Luza: La Diablada de Oruro, sus máscaras y caretas. Plural Editores, La Paz, 2008.